

No sabría explicar exactamente por donde se me escapa el tiempo, pero es algo que me pasa. Siempre tengo la sensación de que podría hacer más cosas y siempre que “dejo algo por hacer”. Últimamente no he actualizado nada y me sabe fatal por que este blog es un compromiso conmigo misma y no quiero que se quede perdido en el tiempo, en fin, el caso es que tengo recetas que explicar, fotos que enseñar, cosas que he ido encontrando y que quiero colgar pero no encuentro el momento.
Para seguir con el tema del poco tiempo, apunto una receta sacada de un blog que para mi es una referencia. La Maleta de Boston, un libro de cocina colgado en Internet, un lugar donde siempre encuentras la solución a una duda o una receta.
Entiendo que no es necesario transcribir la receta, la hice tal cual la leí y aunque no he pedido permiso... espero que no se enfade nadie...
Muchas veces los lugares y los momentos los forman más las emociones de lo que estás viviendo que en el entorno donde estás. Es por eso que no me gusta recomendar restaurantes, por que en ocasiones lo que para unas personas puede ser una velada inolvidable para otros se puede convertir en un lugar cutre y sin ningún gusto.













