Del mes de junio destaca, además de la llegada del verano, la verbena de Sant Joan. No debe quedar nadie que esa noche no haga una, aunque sea pequeña, celebración. Una cena especial, un cava para brindar y una gran dosis de paciencia para aguantar los cada año más sonoros petardos.
Buscando por ahí encontré una revista que se publicaba en los años 30 que está especializada en hostelería. Es el numero de Junio y en su portada aparee una foto donde se venden cocas (con muy buena pinta), no se donde está tomada la foto, es una lástima...
Aprovecho para mostrar algunas paginas con anuncios de hoteles, algunos han llegado hasta hoy y otros se quedaron por el camino de la historia.
La revista se llama El Viajero – Revista de L’Associacio D’Hotelers de Catalunya, es el numero 331 correspondiente al mes de Junio de 1933.
Buscando por ahí encontré una revista que se publicaba en los años 30 que está especializada en hostelería. Es el numero de Junio y en su portada aparee una foto donde se venden cocas (con muy buena pinta), no se donde está tomada la foto, es una lástima...
Aprovecho para mostrar algunas paginas con anuncios de hoteles, algunos han llegado hasta hoy y otros se quedaron por el camino de la historia.
La revista se llama El Viajero – Revista de L’Associacio D’Hotelers de Catalunya, es el numero 331 correspondiente al mes de Junio de 1933.





Muchas veces los lugares y los momentos los forman más las emociones de lo que estás viviendo que en el entorno donde estás. Es por eso que no me gusta recomendar restaurantes, por que en ocasiones lo que para unas personas puede ser una velada inolvidable para otros se puede convertir en un lugar cutre y sin ningún gusto.











