lunes 5 de octubre de 2009

Parón momentáneo

jueves 24 de septiembre de 2009

Magdalenas de Piña y un poco de Cola-Cao...

Recuerdo que cuando era pequeña tomaba Cola-Cao, pero del autentico, del que hacia unos grumos como pelotas, de aquellos que no había forma de deshacerlos. Si era invierno era más fácil, por que con la leche caliente se disolvían mejor, pero en verano aquello era de rato y rato de darle vueltas, con ese tintineo de la cucharilla en el vaso que a veces tanto molesta. Mi madre nos ponía la leche en vaso alto, años después supe que aquello era un vaso de cubata (ella nunca nos lo dijo…).

Portada y contraportada TioVivo - Septiembre 1963

En aquella época había dos bandos diferenciados, los del Cola-Cao y los de Nesquik, este último se disolvía muy fácilmente pero no era lo mismo, no tenía el mismo sabor a cacao y además era más dulzón.

Ahora hay muchos Cola-Cao, el light, con cereales, sin azúcar, turbo, con… en fin, mil versiones pero el bueno bueno, es el original y eso que ahora ya no es como el de entonces…

Para acompañar el Cola-Cao no estarían mal estas magdalenas con piña, aunque la piña se ha hundido y casi se puede decir que ha desparecido...



Ingredientes:

80 gr. de azúcar
125 gr. de almendras molidas
30 gr. harina de maíz (maicena)
2 huevos
75 gr. de aceite de girasol
2 rodajas de piña
1 cucharadita de levadura

Mezclar la almendra, el azúcar, la harina de maíz y la levadura. Añadir las yemas de huevo y el aceite de girasol poco a poco.

Montar las claras a punto de nieve y añadir a la mezcla anterior mezclando con suavidad.

Rellenar los moldes de las magdalenas hasta la mitad de su altura. Decorar con un trozo de piña.

Hornear a 190 ºC unos 15 minutos en horno precalentado.

miércoles 9 de septiembre de 2009

Huevos poche o mejor, huevos escalfados


Las recetas con huevos son algo muy socorrido. Hay mil formas de cocinarlos y en una cocina que se precie, no se debería repetir receta en mucho tiempo.

Para no quedar mal después de esta sentencia, presento una (por que hay muchas) receta de huevos poche. Bueno, me gusta más llamarlos huevos escalfados que queda como más de aquí. También quisiera presentar este librito de 1936 donde se ofrecen 125 maneras de cocinarlos. Son recetas muy sencillas y económicas pero muy originales.


Tradicionalmente los huevos escalfados se hacen echando un huevo en agua (que no esté hirviendo) con unas gotas de vinagre y dejándolo durante, más o menos, 3 minutos. En el caso de los huevos que nos ocupan están también hechos en agua caliente, pero envolviéndolos previamente en film transparente. Se trata de hacer un saquito con el huevo y así poder ponerle las especies que más nos gusten.

Se dice de los huevos escalfados que es una de las formas más sanas de comer huevos ya que no se añade nada de grasa. Esto no se puede aplicar a mi receta, ya que aprovechando el “saquito” los huevos están acompañados de un poco de sal, un poco de pimienta y parmesano rallado, esto no les quita el calificativo de sanos (el parmesano es sanísimo) pero ya no son tal ligeros...,

domingo 6 de septiembre de 2009

El final del verano....

Para mí, hay varios “marcadores” que dejan claro que el final del verano se acerca. El que realmente dice “esto se acabó” es volver a trabajar. Otro es que los días empiezan a ser más cortos ¿dónde están todas aquellas hora de luz????, pero lo más significativo son los anuncios de coleccionables por fascículos tan típicos de esta época. Aprenda idiomas, construya barcos, compre DVD’s de series insoportables (hoy) de hace 3 décadas… en fin, lo de cada año. Pero no quiero engañar a nadie, a mi estas cosas me hacen volver a la normalidad con mucha tranquilidad… pensando siempre, que nada cambia tanto…


Pero quiero aprovechar este post para hacer una firme protesta.

No hay pueblo que se precie que no tenga en verano (o cuando sea) su “tradicional” mercado medieval. Estos eventos sirven básicamente para presentar y vender productos de proximidad, de calidad y elaborados (normalmente) de manera artesanal. Mi pregunta es ¿por qué los escondemos tras el nombre de “mercado medieval”?.

Estos productores deberían estar respaldados por las administraciones, locales, regionales o de donde toque y para ellos lo que se debería crear es un mercado del S. XXI, con estructura y con apoyo de este siglo y no de hace seis.

Da la sensación que si no van vestidos de no se que, los turistas no se pararán a comprar el queso, el embutido o el pan tradicional.

Los productos que nos ofrecen lo único de medieval que tienen, en algunos casos, es que con el paso del tiempo y las generaciones se han mantenido las formas de elaboración y eso, que es algo de lo que nos tendríamos que sentir orgullosos, parece ser que es lo que menos se valora.

Volvamos a la cultura del producto de proximidad, del producto de calidad pero en el siglo XXI y dejémonos de “eventos medievales”…

lunes 3 de agosto de 2009

Helado de yogurt con sabor a café (sin foto)

Este blog se está convirtiendo en algo un poco adictivo (una de esas adicciones buenas que no aparecen en las estadísticas), es como la del chocolate, con un puntito de morbo.

El caso es que tengo ganas de escribir y de contar cosas, de publicar recetas que de momento solo están en mi cabeza y en alguna libreta, pero o bien es el calor, o las ganas de vacaciones, el caso es que no acabo de ponerme.

Mi degustador y yo vivimos actualmente de ensaladas, de muchos tipos, pero básicamente de comida fría, de mi ya mencionado gazpacho al estilo “todo dentro del baso de la batidora” y de cosas así.

A pesar de todo, ayer (haciendo un gran esfuerzo), se me ocurrió hacer una receta de la revista “Cocina Ligera”, que tampoco es cuestión de tirar por la borda toda la operación bikini a dos días de las vacaciones. El resultado fue bueno, pero su aspecto fotográfico dejaba bastante que desear.

Claro está, con estos calores intentar hacer una foto de un helado sin que llegue a derretirse para mi es complicado. Estaba bueno, pero no era fotogénico.

Cuando miraba las fotos en el ordenador pensaba, si yo entro en un blog y veo esto, salgo corriendo y además no vuelvo más. Entiendo que no todo el mundo ve las cosas como yo, pero si tenemos en cuenta que jugaba con ventaja por que sabia que estaba bueno y a pesar de eso no me daba buen rollo, que podía pensar el resto de la gente… es por eso que dejo la receta sin reportaje gráfico, por que si hay alguien que ha llegado hasta aquí, me gustaría que volviera…

Ingredientes:

- 2 yogures naturales desnatados
- 75 ml de leche desnatada
- 35 gr de café soluble
- Edulcorante apto para cocinar
- Mermelada ligera al gusto (opcional)

Calentar la leche junto con el café soluble y añadir el edulcorante (más vale poco que a tiempo de rectificar después siempre estamos), cuando la mezcla esté disuelta, dejar enfriar.

Batir los yogures y añadir la mezcla anterior. Introducir en el congelador hasta que espese.

Cada 20 minutos (más o menos) sacar del congelador y remover para que no se forme escarcha que después no hay forma de hacer las bolas.

Servir decorado con la mermelada o al gusto.

martes 28 de julio de 2009

Sensitiva o lo que es lo mismo, Mimosa Púdica

Lo bueno que tienen las plantas es que hacen lo que les da la gana (o por lo menos eso parece…). ¿tiene la planta poder de decisión sobre su floración??? ¿es algo que pasa cuando ellas quieren??? ¿¿¿lo pueden controlar??? o simplemente pasa y ni siguiera se dan cuenta??? Todo esto viene a cuento de una planta que tengo en casa desde hace un mes que se llama “sensitiva” (nombre científico: Mimosa pudica).


Estaba en el garden que visito con más frecuencia de lo que debería… y había una planta que tenia un letrerito clavado en la tierra que decía “tócame!!”, yo claro está no pude resistirme a la invitación y al pasar el dedo por las hojas la planta se encogió, como si se plegara sobre ella misma. Ni que decir tiene que se vino conmigo a casa… Meterla en una bolsa de plástico le sentó fatal, pero al cabo de un rato de “reposo” volvió a abrir todas las hojas. Busqué información en internet y me llamó la atención que ponía que no se la podía marear mucho, exactamente lo que decía es “es muy importante no jugar con la planta ya que requiere mucha energía para poder plegarse”, esto me ha hecho pensar… y los geranios en que gastan la energía???

Todo esto venia a cuento de que ayer mi “sensitiva” floreció!!!!



jueves 23 de julio de 2009

Pastel de tomate, mozzarella y albahaca

A pesar de que con esta calor enchufar el horno es un acto heroico, no he podido resistirme. Tenia ganas de algún pastel, de galletas, de tortas, en fin de hacer algo.

Al final me decidí por un pastel de tomate, mozzarella y albahaca, que estos ingredientes parece que son como muy de verano.



Este pastel fresco de la nevera, alimenta, no llena mucho y sirve igual para incluir en una comida, como para comer un trocito después de una buena siesta..., por que no nos engañemos, que gran invento es la siesta...

La receta es del libro “Pasteles dulces y salados (Recetas para degustar frias o calientes durante todas las estaciones del año”, de Shopie Dudemaine.

Ingredientes:

2 huevos
150 gr de harina
1 sobre de levadura en polvo
100 gr de queso gruyere rayado
150 gr de mozarela
2 tomates grandes
1 cucharada de aceite de oliva
8 hojas de albahaca
2 pizcas de sal
2 pizcas de pimienta

Pelar los tomates, quitarles las semillas y cortarlos a dados pequeños. Cortar la mozzarella a tacos, la albahaca a tiras y añadir unas gotas de aceite, remover para untar todo.

En un bol batir los huevos con la harina y la levadura. Incorporat poco a poco el aceite y un chorrito de leche. Añadir el gruyere y mezclarlo todo bien. Incorporar la mezcla de mozzarella a la masa y remover.

Verter la preparación en un molde y al horno precalentado a 180 ºC durante 45 minutos.