
Desde hacia unos días tenia en la nevera una masa brisa de “La cocinera”, había pensado hacer algo dulce pero en ese momento se me ocurrió que salada también estaría muy bien. En mi imaginación era perfecta y además estaría buenísima (de hecho así fue...)
Al llegar a casa recordé que el degustador salía de cena con otros degustadores y yo que mentalmente ya había diseñado mi tarta salada sentí un ápice de decepción al pensar que para una ración iba a ser muy grande.
Una vez superado ese momento y después de pensar que de un día para otro estaría buenísima me puse manos a la obra.
Un poco de cebolla pasada por la sartén, un poco de bacón, tomate, espárragos, queso rallado y al horno. Buenísima!!!
Esa tarta, ese día, cumplió mis expectativas, que todo sea dicho, en mi no es poco...